Los Senderos de la Memoria.


El mes de octubre de 2000, publicamos en este diario un artículo bajo el título Sierra y Libertad. Era un relato sobre las sensaciones vividas sobre las primeras jornadas de estudio sobre la guerrilla antifranquista que realizamos en Santa Cruz de Moya. Desde aquel día y de la mano de Antonio Losantos, nos hemos asomado con alguna frecuencia a esta página del Aragón hermano. Aquella actividad relacionada con la recuperación de la memoria fueron el primer paso y son ya dos lustros. Hay quien nos quiere ver encabezonados con este tema, pero son más los argumentos que barajamos y que nos ayudan a resistir desde este pueblo de Cuenca fronterizo con Teruel y Valencia. Lo hemos explicado muchas veces, pero debo repetirlo, La Gavilla Verde no es estrictamente una asociación de memoria histórica, es una asociación preocupada por la memoria rural y por el desarrollo rural y sostenible de los pueblos, sean estos de una comunidad autónoma u otra, pues la asociación está registrada en el Ministerio del Interior, con carácter nacional.

Esta asunción, nace de contemplar el Mundo Rural desde una perspectiva integral, pues los problemas del agro suelen ser los mismos en casi toda Europa y nacen de unas mismas ascuas. La ocupación del medio está radicalmente unida a su explotación: ya sea ésta minera, agrícola, ganadera, de aprovechamiento de la masa forestal o industrial. Todos esos sectores están en crisis y por diversos motivos, pero con un desencadenante serio: la despoblación.

Hace unos meses, participamos en una de estas tribunas abiertas por el Colectivo Sollavientos en los que se analizaba el problema de la despoblación desde distintas alternativas. Decíamos, que no se podía marginar del debate los efectos producidos por la represión y presencia de la guerrilla en diversas serranías de España durante la década de los cuarenta y cincuenta. Éste es uno de los periodos históricos que ambos territorios fronterizos, la Serranía de Cuenca y las comarcas turolenses vecinas estuvimos unidas a una de las últimas manifestaciones del enfrentamiento secular en España entre los partidarios de la reacción y los que desde distintas perspectivas, reformistas y revolucionarias, querían gestionar el futuro del país. A nosotros ese periodo nos parece digno de recuerdo y de admiración e independientemente a la mayor o menor simpatía política que podamos albergar en nuestros corazones, objetivamente nos parece que no deben olvidarse y que su legado ha de perpetuarse para las generaciones futuras. Es más, nos parece un recurso necesario para estas tierras tan necesitadas. Y cuando hablamos de un recurso, lo decimos con toda la contundencia, pues fueron los nuestros los que se batieron en rentos, masadas, aldeas y pueblos.

Nuestras comarcas se convirtieron en el marco físico de ese enfrentamiento y unos y otros, se nutrieron de alimentos, del apoyo de mujeres y de hombres que soportaron el conflicto. Se constituyó  lo que nosotros hemos denominado el Territorio Maquis. Gracias al Programa Amarga Memoria del Gobierno de Aragón, el año pasado pudimos investigar acerca de las rutas guerrilleras. Se conforman estas rutas a través de una general que unía el sur del País Valenciano hasta Francia, pasando por las comarcas de cinco comunidades autónomas: Castilla-La Mancha, Valencia, Aragón Navarra y Cataluña.

La Agrupación guerrillera se constituyó en cuatro sectores, manteniendo cada uno de ellos su propia estructura y su distribución territorial. A esa ruta general que mantenía el contacto entre la dirección guerrillera en el interior y en el exterior, podemos unir las que se establecían comarcalmente y localmente. Los centros que irradiaban serían los campamentos del Estado Mayor de la Agrupación y el de los sectores y cuyos centros principales pueden ubicarse en el Bajo Aragón, el Maestrazgo, la Sierra de Albarracín y el Gudar- Javalambre, sin olvidar a las Cuencas Mineras y la Comunidad de Teruel. Aún, en Aragón, destacaríamos, el nudo de Azuara, en la Comarca de Belchite, las Sierras de Alcubierre, Santo Domingo, la Carbonera y Luna, para cruzar la Canal de Berdún y a través de Garde adentrase en Navarra y llegar a Francia a través del Valle del Roncal. Por el este, las incursiones de los refuerzos guerrilleros se adentrarían en España a través de Cataluña y por los puertos de Beceite y el Maestrazgo castellonense ingresar en Aragón.

El máximo exponente de esta red de caminos invisibles en la noche del franquismo sería Doroteo Ibáñez, natural del pueblo de Azuara y que ejerció de enlace general de la agrupación guerrillera. Descubrir estas rutas nos lleva a conocer la influencia territorial y el apoyo humano que recibieron los guerrilleros, siempre minimizado por los afectos al franquismo, mucho mayor de lo esperado, conforme vamos conociendo por los testimonios, la documentación que va aflorando y la amplia movilización de fuerzas represivas movilizadas para su aniquilación.

Hemos propuesto a la casi totalidad de los Grupos de Acción Local de Aragón que participen en el proyecto Senderos de la Memoria. Nuestra propuesta es unir a todos los territorios donde se desarrolló esta desigual lucha y recuperar, clasificar, catalogar, datar y honrar a todos los aragoneses y aragonesas que participaron, en especial a las víctimas de la resistencia y a los inocentes que murieron bajo las balas y las torturas de la intolerancia. Es un proyecto profundamente democrático que quiere exiliar el olvido y promover la reflexión sobre el importante precio que en España hemos tenido que pagar por vivir en paz, en libertad y en democracia.

Los senderos unen, nos ayudan a conocernos y a poner en valor tierras tantas veces olvidadas. Tienen el beneficio de que quien quiera adentrarse en ellos pueden conocer unos parajes de lucha, que son tan bellos como traumáticos, cuando puede apreciarse que el paisaje siempre ha estado vivo y de su estudio nacen mil flores y cada una es una historia. Los Senderos de la Memoria son un argumento para dotar a los pequeños pueblos de contenidos vitales y convertir el Territorio Maquis en una fuente alternativa, respetuosa con el medio y con la historia y llena de encantos, aunque nos duela, pues de dolor están hechos los surcos de nuestra historia desde siglos y siglos atrás.

Pedro Peinado Gil

Presidente de La Gavilla Verde.

29 de marzo de 2009

Publicado en el Diario de Teruel el 5 de abril de 2010

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