Cuando el amor (I)


… salga por la puerta, temo que la hiel siga haciéndose con la rutina, acudiendo los días estúpidos, que ni llaman a la puerta, que parece te levantas con ellos y por más que restriegues la piel con la esponja, no deslindan su capa. Una resaca sin alcohol, una orquesta sin músicos o un baño sin playa, son así esos días que atenazan el futuro y predicen el dolor que en tiempo próximo sentiré, cuando el amor salga por la puerta sin posibilidad de retorno. Con el marcharán las hadas rebeldes, las que llenan de bullicio y rebeldía los pasadizos. Sus pasos, cada cierto tiempo, volverán en forma de pequeños sueños de normalidad, rememorando los días felices, aquellos que nos hicieron sentirnos tan fuertes, como para encarar a todos los enemigos, menos a uno, el que fue naciendo en nuestras entrañas y aún hoy, igual mañana, retuerce mis tripas y ahoga mi tiempo.

Pedro Peinado. Serranía de Cuenca. 12 de noviembre de 2012

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EL CAPITALISMO NO TIENE FIN


Los hechos de Madrid Arena demuestran qué importante son los seres humanos para el capitalismo. Cuatro muchachas muertas, cuatro familias y cientos de personas desconsoladas. Pude ver un largo fragmento de la rueda de prensa realizada por la alcaldesa de Madrid y sus delfines. Ni una sola mota de culpa, el poder público había desplazado toda la responsabilidad a la empresa: atención sanitaria, control de puertas, seguridad,…

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El matrimonio, por fin, es de todos y de todas


Han tardado el Constitucional siete años y pico. Han acabado con la angustia de más de veinte mil matrimonios. Repasaban en la radio las palabras que se habían dicho entonces. Rajoy afirmaba que apoyaba el matrimonio, como había sido siempre, entre un hombre y una mujer y la señora que ocupa el despacho de la alcaldía de Madrid repetía aquella narración tan didáctica para las peras y las manzanas.

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Un día en la Complutense.


Invitados por la Unión de Historiadores Progresistas, una asociación de jóvenes alumnos de la Universidad Complutense, he podido volver a una universidad de un tamaño parecido a la Universidad de Barcelona donde pasé, como todos y todas, los mejores años de mi vida. Es cierto que desde la existencia de La Gavilla Verde hemos mantenido una relación fluida con la Universidad de nuestra región, Castilla-La Mancha, pero cada una de estas organizaciones tiene su propia personalidad y la universidad madrileña debe albergar a más personal de los que vivimos en la provincia de Cuenca.

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