Más que nunca a Santa Cruz de Moya (2012).


 

Cartel de las primeras jornadas. 2000

Presentación de las XIII Jornadas El Maquis en Santa Cruz de Moya. Crónica rural de la guerrilla Española. Memoria Histórica Viva.

Este año vamos a reducir el tamaño del programa de las jornadas, no es por su numeral, el 13, ni por la crisis económica. Las subvenciones suponían un empuje necesario para que la organización pudiera soportar con mayor holgura los gastos, especialmente, porque nos permitía economizar la vida asociativa y realizar un mayor número de eventos durante el año. Este año hemos mantenido la publicación de El Gavillero, pero hemos tenido que reducir su número, aunque, sus redactores, sigan aumentado su calidad. Hemos suspendido la celebración del Festival de Cine Documental y no podemos albergar al número de ponentes durante las jornadas que otros años.

Nunca se pagó a los ponentes, una contada excepción. Ellos se pagaban los viajes porque sabían que el nuestro era un proyecto solidario, aunque no todo el mundo podía hacerlo. Hemos cubierto los gastos de los guerrilleros, puntos de apoyo y testimonios que han participado en las jornadas y, desgraciadamente, ese gasto se ha reducido pues muchos ya no podrán estar con nosotros. Ellos hicieron grande una convocatoria como la nuestra que mantiene como uno de sus pilares la Memoria Viva.

Cartel de las II. 2001

Pesa en nuestras espaldas una actividad de trece o catorce años. No solo han sido jornadas. Hemos potenciado decenas de encuentros en toda la península y Francia y, sobre todo, hemos querido dotar a nuestro pueblo, Santa Cruz de Moya, de una ambiciosa agenda que a algunos ya molesta. Montamos en bicicleta, hemos hecho el Turia navegable en piragua, recuperado alguna tradición perdida, señalizado las rutas más importantes de nuestro término, aquellas que unían nuestras aldeas y rentos, los mundos de la utopía y de la crueldad. Hemos abortado la apertura de minas, defendido nuestra tierra ante compradores con intereses foráneos, en fin, se ha hecho lo que se ha podido y no se nos puede exigir mucho más.

Se debatió si este año lo dejábamos sabático, pero, como el que no quiere marchar de un lugar y demora la partida, acordamos seguir convocando el Dulce Chacón hasta que duren nuestras vidas y ojalá, luego, vengan otros y otros, hasta convertirnos en capital. El 30 de noviembre de 2011 nos vimos obligados a cerrar nuestro mayor proyecto, el Centro Documental de La Gavilla Verde, ahora, como guerrilla, archivamos de puertas adentro y se acabó la llegada de estudiantes alemanes que querían conocer nuestra experiencia a través de la universidad de Constanza viniendo a este pequeño pueblo de Cuenca. Habrá al que no le duela, pero a los que hemos trabajado en el proyecto, se nos hace un agujero en el alma. Se nos nubla la vista porque estuvimos muy cerca de convertir nuestra utopía rural, aquella que conectaba intrínsecamente con los guerrilleros, en una realidad. Hemos perdido, simplemente, una batalla, pero no el compromiso por dar nombre a los sin nombre y rostro a los desaparecidos, para seguir luchando por nuestro pueblo y sus semejantes, pueblos condenados a desaparecer tras las nuevas políticas propuestas por el gobierno que nos cierra escuelas, nos deja sin médicos, sin prestaciones para la tercera edad, la más mayoritaria en nuestra comunidad rural. Nuevas afrentas que como asociación defensora del mundo rural habrá que dar respuesta uniéndonos en plataformas para oponernos a un mundo que ellos quieren para sí, pero es de todos, los que allí viven y los que un día tuvieron que marchar.

Mejor en Madrid que en Santa Cruz de Moya, nos han llegado a decir, pero ni uniendo todas sus fuerzas, jamás lograrán que el nombre de este pueblo haya ganado la batalla más hermosa que la de la memoria, aquí se ganó por la misma gente de aquí. Solo la estrechez pueden explicar esa página de desamor, pues quién atienda a la razón, como dijo nuestro amigo cántabro: Yo quiero una Gavilla en mi pueblo.

No nos rendimos, permitidnos que cojamos algo de aire, este invierno será duro y largo. Retomaremos las sendas que nos conducen a la reflexión. Allí esperamos recomponer las amistades rotas, curar las heridas de tantos años de tensión, de ir levantando las losas del olvido para devolver a la gente a su gente, porque gente eran los que lucharon en el monte y los que les apoyaron en los pueblos, los que eran menos gente fueron los que se levantaron en África y los que aún expanden por la tierra el fétido aliento de la verdadera bestia, la que tuvo la suerte de montar sobre la grupa de nuestra historia y hundir el sueño de los sencillos.

Permitirnos buscar los lugares cálidos y descansar, seguiremos trabajando en los días y las noches largas de la crisis, prometemos no parar, pero el ritmo, ahora, será pausado, para que nadie de los nuestros se quede atrás.

Abriremos el octubre el día 5, subiremos a Cerro Moreno e izaremos la bandera de la libertad. Volveremos el día 3 de noviembre para arriarla, el sábado más próximo al día siete de noviembre, cuando en 1949 caían doce guerrilleros en el lugar escogido para establecer el campamento del estado mayor de la AGLA.

El sábado 6 de octubre, por la mañana, siguiendo con el relato de párrafos anteriores, lo hemos reservado para celebrar nuestra asamblea general ordinaria, que hasta la fecha se ha convocado tradicionalmente en agosto. Queremos así solucionar dos cuestiones, lo poco propicio que resultaba reunirnos en la temporada estival y aprovechar para los que en agosto no podían estar, vinieran a jornadas. Otro año, ya se verá, pero los agostos cada vez son más cortos y los destinos más dispares. Socias y socios pueden consultar aquí el orden del día y la posibilidad de avanzar sus propuestas por escrito.

 

Por la tarde, se abrirá el tiempo de las jornadas. Nada más acabar el telediario se celebrará la inauguración, se saludará a los asistentes, se les agradecerá su compañía y nos dispondremos a hilvanar un nuevo cesto para depositar toda nuestra atención.

Se presentarán los trabajos de exhumación realizados en la fosa de Reíllo. Se abrirá un espacio para que los familiares de los desaparecidos nos hagan llegar su sentida lucha. Y se presentarán los primeros pasos del documental m¡AQUÍ!s producido por Cremant Muses del que somos modestos colaboradores y el que quiere dejar huella de los trabajos de exhumación realizados por el grupo PALEOLAB, donde, también, se desvela el trabajo realizado pon nuestra secretaria de desaparecidos.

Sin tiempo para respirar, Juan Bernadro Moreno y José Aurelio Romero Navas realizarán una exposición sobre la guerrilla antifranquista a través de la ficción y la no ficción, a vueltas con la publicación de su libro Bibliografía de guerrillas. Publicaciones sobre el fenómeno del maquis antifranquista.

Intervendrán, tras un descanso José Antonio Martín Pallín y Carlos Jiménez Villarejo, reconocidos juristas con los que queremos cerrar un círculo que abrimos hace unos años, cuando desde las asociaciones reivindicábamos que la justicia debía ser protagonista en el esclarecimiento de los hechos sucedidos desde el 17 de julio de 1936 hasta nuestros días. Y, desde este modesto pedestal de la historia y la memoria, rendir un sentido homenaje a Baltasar Garzón.

 

Para finalizar, la mesa dedicada a los guerrilleros y guerrilleras y sus asociaciones de España y de Francia, con sentido homenaje a Lluís Martí Bielsa.

Tras la cena, se están barajando diversas alternativas, la que mayor fuerza tiene es la de organizar un concierto, pero, ahí sí que, tendremos que estudiar bien las opciones pues los bolsillos andan escasos.

La entrada será libre, pero os pediremos vuestra colaboración, siempre a cambio de algo, lo anunciaremos, pero ese día todos debemos se gavilla solidaria y levantarnos para acudir al Cerro de la Atalaya, donde en 1991, se elevó el monumento nacional al guerrillero y donde celebraremos el 23 Día del guerrillero español. Homenaje a la Guerrilla Antifranquista.

El 15 de septiembre publicaremos el programa definitivo de las jornadas y, en colaboración con las asociaciones de exguerrilleros, el programa del acto de homenaje.

Salud y buen verano.

La Gavilla Verde

 

 

 

 

 

PD: Como podéis comprobar falta el cartel de este año. Esperamos tenrlo para el 15 de agosto.

 

 

 

 

 

La Gavilla de Candel


Paco Candel en el homenaje a la guerrilla de Santa Cruz de Moya acompañado de su hija (2001)

Desde mi infancia, tengo presente el nombre de Paco Candel. No en vano, todos los que emigraron a la Barcelona de los 50 y 60, tenemos mucho que agradecerle. Su libro Els Altres catalans cerró el paso al charneguismo militante y a la xenofobia. Considero que personas como él y las organizaciones de sociales y de  izquierdas, fueron los verdaderos artífices de la integración de los emigrantes o por lo menos de crear un discurso al que pudieron acogerse todos.

El peligro real era que se crearan dos espacios culturales distintos en Catalunya, estos existen, pero no debían estar enfrentados. En nuestros días, ya hablamos de multicuturalidad, pero, en el reciente pasado, nuestras fronteras eran casi estancas a los procesos migratorios que otros estaban viviendo. Eran los nuestros los que dejaban el hogar para luchar contra la miseria. En personas como Candel, se funda la integración de la emigración procedente de todos los lugares de España que acudieron a la llamada de la industrialización y a la lucha por la mejora de sus condiciones sociales. Se empezó a despoblar el mundo rural y se cambió el arado y los rebaños por los tornos y los telares. Nacieron en los alrededores de Barcelona el fenómeno del barroquismo y la falta de servicios para toda aquella masa que luchaba por su futuro.

La familia Candel es de Casas Altas, en el Rincón de Ademuz, Valencia. Emigró a Barcelona en los años veinte. Vivió en las Casas Baratas y a través de sus libros podemos conocer cómo se produjo el cambio demográfico de Catalunya, cómo vivían los emigrantes y como afectaban los cambios a su nueva vida y a la sociedad catalana.

Podemos leer en la web de su Fundación el siguiente texto:

“Vaig néixer pobre, he estat sempre pobre, continuaré essent pobre
i pobre moriré. A aquestes hores, no espero que canviï la meva
sort. Diguem que la corba o la sinuositat de la meva pobresa
m’ha fet conèixer, d’alguna manera, totes les oscil·lacions d’un
estat de vida comú a una gran majoria de gent. De mancar
absolutament de tot, he passat a ser propietari d’un pis i titular
d’una llibreta en una Caixa d’Estalvis;
en sortir de la misèria del subdesenvolupament no he estat capaç
més que d’aconseguir la misèria de l’electrodomèstic”.

 (Nací pobre, siempre he sido pobre, continuaré siendo pobre y pobre moriré. A estas horas, no espero que cambie  mi suerte. Digamos que la curva o sinuosidad de mi pobreza me ha hecho conocer, de alguna manera, todas las oscilaciones de un estado de vida en común a una gran mayoría de gente. De faltar absolutamente de todo, he pasado a ser propietario de un piso, titular de una libreta de la Caja de ahorros; y al salir de la miseria del subdesarrollo no he sido capaz más que de conseguir la miseria del electrodoméstico)

Con este escrito quereamos dejar constancia de su vida entregada a los demás y explicar nuestra fugaz e intensa relación con Paco Candel.

Decía, al inicio del texto, que desde mi infancia recordaba a Candel. Muchos años más tarde, pasando el agosto en Santa Cruz de Moya, llegó a mis manos el libro de la fiestas de Casas Altas, ahí fue donde supe que Candel había nacido en Casas Altas, a pocos kilómetros de donde había nacido mi padre. También de Casas Altas es el reconocido pintor Genovés.

Comentando esta incidencia con Adolfo Pastor, me comentó que tenía un libro llamado Viaje a Ademuz, que me dejó y por un tiempo ha permanecido en casa. Es un libro de viajes que narra la marcha a pie que realizan desde Teruel a Ademuz Candel con dos amigos en la década de los 60. Quise devolver el libro a su dueño y lo certifiqué en una oficina de correos. Adolfo lo recibió en su casa el mismo día que sabíamos que Candel había muerto.

En el año 2001, con motivo de las II Jornadas El maquis en Santa Cruz de Moya, supimos que se hospedaba en el mismo hotel donde iban a pasar la noche alguno de nuestros participantes. Coincidían aquellos días, los actos de Santa Cruz de Moya, con unas jornadas que un grupo cultural de Ademuz había organizado y en el que participaba Paco Candel. Le dejamos una nota para invitarle a las jornadas y al homenaje al guerrillero que cada primer domingo de octubre se celebra en nuestro pueblo. Apareció el domingo en compañía de su hija y pasamos buena parte del tiempo juntos hasta después de la comida. El preguntaba sobre los motivos de todo aquello y fruto de este viaje y de su corta estancia en Santa Cruz de Moya escribió tres artículos en el diario AVUI de Barcelona, donde dejó constancia de sus impresiones.

Deseo, de todo corazón, que su memoria, su humanismo y su alianza con las causas justas, puedan reproducirse en cada uno de los actos que organiza La Gavilla Verde.

Pedro Peinado Gil